El panorama de los pagos digitales en el país ha experimentado una rápida expansión en los últimos años.
El panorama de los pagos digitales en Chile ha experimentado una rápida expansión en los últimos años. Con un alto índice de penetración de tarjetas de crédito, débito y prepago, tanto en comercios físicos como en plataformas online, el país ha destacado como uno de los líderes en la región en cuanto a transacciones electrónicas. Según datos del Banco Central, estas tarjetas representan alrededor del 66% del consumo de los hogares chilenos, lo que refleja la creciente preferencia de los consumidores por métodos de pago electrónicos.
Este avance en el uso de pagos digitales en Chile se enmarca dentro de una tendencia más amplia que está tomando fuerza en toda América Latina. Para analizar los factores que impulsan este cambio y el futuro de la industria de pagos en la región, Kushki, una plataforma de pagos con alcance regional y presencia en varios países latinoamericanos, y Payments and Commerce Market Intelligence (PCMI) presentaron el estudio “Pagos en Latinoamérica en 2025: de la inclusión a la sofisticación: el ecosistema de pagos en evolución en LATAM”.
La evolución de las billeteras digitales en Chile
Una de las conclusiones clave del informe es que, en Chile, se espera que las billeteras digitales construyan su ecosistema principalmente en torno a las tarjetas de pago y servicios destinados a pequeñas y medianas empresas (pymes). Este modelo parece ser el más adecuado para el contexto chileno, donde el uso de las tarjetas bancarias es generalizado y el mercado de pagos digitales continúa en expansión. Sin embargo, el informe también señala que esta estrategia podría variar en otros países de la región. Por ejemplo, en Perú, donde el efectivo aún prevalece en muchas transacciones, el desarrollo de las llamadas “superapps” tiene más sentido, ya que estas aplicaciones integran varios servicios y métodos de pago dentro de una sola plataforma.
Las billeteras digitales, que permiten a los usuarios realizar pagos rápidos y seguros a través de sus teléfonos móviles, están ganando terreno en Chile, impulsadas por una mayor penetración de smartphones y una infraestructura digital más robusta. Estas plataformas están transformando la forma en que los consumidores interactúan con los comercios, creando un entorno en el que los pagos sin contacto y las transferencias instantáneas se están convirtiendo en la norma.
El crecimiento de los pagos en tiempo real (RTP)
Uno de los principales responsables del auge de los pagos digitales en Latinoamérica es la adopción de los Pagos en Tiempo Real (RTP). Esta modalidad permite a los usuarios realizar transferencias instantáneas entre cuentas bancarias, eliminando la necesidad de esperar horas o incluso días para completar una transacción. En Chile, según el estudio, cada persona mayor de 15 años realiza un promedio de 19 transferencias al mes utilizando métodos de pagos en tiempo real. Esta cifra es un claro indicador de la popularidad de los pagos instantáneos en el país, un fenómeno que está ganando fuerza no solo en Chile, sino también en otros países de la región.
En Argentina, por ejemplo, más del 75% de los adultos realizaron al menos una transferencia instantánea durante el primer semestre de 2024. En Brasil, el 76,4% de la población ya utiliza Pix, el sistema de pagos instantáneos que ha revolucionado el mercado brasileño. En México, más del 71% de los adultos emplean el sistema SPEI para transacciones de bajo valor. Estos datos reflejan el creciente interés por los pagos rápidos y la preferencia de los consumidores por soluciones de pago que ofrezcan mayor conveniencia y agilidad.
La transformación del comercio y la experiencia omnicanal
Con el aumento de la adopción de pagos digitales, los comercios en Chile y en toda América Latina se ven impulsados a adaptarse a las nuevas demandas del consumidor. La integración de canales físicos y digitales es clave para garantizar una experiencia de compra fluida y cómoda. Esta tendencia hacia la convergencia de los mundos físico y digital está dando paso a un modelo omnicanal, en el que los clientes pueden elegir entre múltiples opciones para realizar sus pagos, ya sea en una tienda física, en una página web o a través de aplicaciones móviles.
Alfredo Ureta, country manager de Kushki Chile, comentó sobre esta tendencia, destacando que Chile es el segundo país de la región en el que la empresa ha implementado una estrategia omnicanal, ofreciendo soluciones tanto para pagos en línea como en puntos de venta. «Hemos visto que Latinoamérica continúa alejándose del efectivo y se encamina a una fuerte adopción de los pagos digitales, con cifras que se mantendrían en dos dígitos, superando el 15% en 2024», afirmó Ureta.
Este modelo omnicanal no solo facilita la experiencia de compra para los consumidores, sino que también ofrece a los comercios nuevas oportunidades de crecimiento, al permitirles llegar a más clientes mediante diversos canales. Con la creciente integración de tecnologías de pago en dispositivos móviles, los comerciantes también pueden ofrecer opciones más variadas y personalizadas a los consumidores.
Desafíos de la digitalización: El camino hacia el Open Banking
A pesar de los avances, el estudio señala que todavía hay desafíos significativos en el proceso de digitalización de los pagos en Chile. Uno de los obstáculos principales es la implementación de Open Banking, un concepto que permite que los consumidores y empresas compartan de manera segura su información bancaria con terceros para acceder a nuevos productos y servicios financieros. Actualmente, Chile está en el proceso de adoptar el Open Banking gracias a la Ley Fintech, que promueve la innovación y la competencia en el sector financiero. Sin embargo, la adopción generalizada de este modelo todavía está en sus primeras etapas, y se necesitarán esfuerzos adicionales para garantizar que las instituciones financieras, las fintechs y los consumidores se adapten adecuadamente.
El informe también destaca que aunque la digitalización de los pagos está avanzando a buen ritmo, la región aún enfrenta retos en cuanto a la inclusión financiera. Si bien las billeteras digitales y los sistemas de pagos instantáneos han aumentado la accesibilidad a los servicios financieros, aún existe una parte de la población que no tiene acceso a estas tecnologías. Las iniciativas de inclusión financiera y educación digital serán fundamentales para cerrar esta brecha y asegurar que los beneficios de los pagos digitales lleguen a todos los segmentos de la sociedad.
El futuro de los pagos digitales en Latinoamérica
El estudio concluye con una visión optimista para el futuro de los pagos digitales en Latinoamérica, señalando que la región se está acercando rápidamente a una era totalmente digital, en la que los canales físicos y digitales se entrelazan para crear una experiencia omnicanal completa. A medida que más países implementan soluciones de pagos digitales y tecnologías como el Open Banking, el ecosistema de pagos en la región se irá sofisticando, ofreciendo a los consumidores una mayor variedad de opciones y mayor conveniencia.
En este contexto, Chile se perfila como un jugador clave en la evolución del ecosistema de pagos en América Latina. Con una creciente adopción de billeteras digitales, pagos en tiempo real y soluciones omnicanal, el país está bien posicionado para seguir liderando la transformación digital en la región.
La convergencia de los canales de pago y la integración de nuevas tecnologías, como el Open Banking, sin duda cambiarán la forma en que los chilenos realizan transacciones, acercando aún más a Chile a un futuro donde los pagos digitales sean la norma.
Fuente: América Retail