El banco desarrolla un asistente corporativo con tecnología ChatGPT Enterprise de OpenAI que promete elevar la productividad de sus auditores hasta un 10% y escalar a 120.000 empleados.
Impactos
+10%Ganancia de productividad estimada
120KEmpleados que accederán al asistente
+70%Incidencias resueltas de forma automática en casos similares (Ávoris)
BBVA ha dado un paso decidido hacia la automatización de sus procesos de control interno. La entidad ha desarrollado un asistente inteligente basado en ChatGPT Enterprise, el modelo corporativo de OpenAI, con el objetivo de apoyar a sus equipos de auditoría interna en el análisis masivo de datos. La herramienta guía a los auditores a lo largo de todo el proceso: desde la verificación inicial de los datos y el diseño de pruebas analíticas complejas, hasta los controles de calidad y la interpretación de resultados.
La solución nace del acuerdo estratégico entre BBVA y OpenAI para integrar modelos generativos de inteligencia artificial en los productos y procesos internos del banco, una de las implantaciones corporativas a mayor escala del asistente estadounidense a nivel global.
El problema que resolvía la hoja de cálculo
Históricamente, la auditoría interna de una institución financiera del calibre de BBVA implicaba gestionar grandes volúmenes de datos heterogéneos, diseñar pruebas analíticas de creciente complejidad y documentar cada supuesto y decisión para garantizar la trazabilidad del proceso. Este trabajo dependía en buena medida de hojas de cálculo, lo que introducía riesgos de ineficiencia y variabilidad en los criterios entre equipos. El nuevo asistente no solo guía a los auditores, sino que genera código reproducible en lenguajes de programación estándar, estableciendo una base analítica común para toda la función.
Tiempo liberado para el juicio profesional
Carlos Sanz-Pastor, responsable global de Auditoría Interna en BBVA, destaca que la IA permite reducir el trabajo manual de programación y documentación, y ofrece una base analítica homogénea. Esto libera tiempo a los profesionales para tareas de mayor valor añadido: interpretar anomalías, evaluar riesgos y aplicar el criterio experto donde más importa. “La validación, el juicio profesional y las conclusiones finales están siempre en manos del auditor”, subrayan desde la entidad, dejando claro el rol complementario —y no sustitutivo— de la tecnología.
“La solución no despliega criterio en lugar del profesional: recoge las mejores prácticas de análisis y documentación bajo un marco homogéneo.”
Un ejército de agentes en el horizonte
Más allá de la auditoría, BBVA trabaja en un plan más ambicioso: desplegar un ejército de agentes de IA para transformar el trabajo en las áreas clave del banco. El plan incluye proyectos como la mejora de Blue, su asistente conversacional, y la aplicación de inteligencia generativa mediante agentes especializados para banca de inversión, gestión de riesgos, desarrollo de software, operaciones bancarias y procesos internos. El horizonte es que todos los empleados cuenten con acceso a un asistente inteligente.
El ecosistema se mueve en la misma dirección
BBVA no es el único actor del sector apostando por la IA de forma estructural. En paralelo, Legalitas ha lanzado Álex, un chatbot legal gratuito que supera ya los 600.000 usuarios en España con más de 15.000 consultas diarias, entrenado con más de cinco millones de casos reales. Y el grupo turístico Ávoris ha automatizado su atención al cliente mediante agentes inteligentes, logrando resolver más del 70% de las incidencias de forma automática. El patrón es claro: la IA deja de ser un proyecto piloto para convertirse en infraestructura de negocio.
Fuente: BBVA