Nu avanza en EE. UU. con aprobación de la OCC y foco en desatendidos

, , by Digital Bank LATAM

La expansión de Nu en Estados Unidos no buscará competir frontalmente en centros financieros tradicionales como Nueva York o California. Según su fundador, David Vélez, la estrategia se centrará en sectores fuera del radar de la banca legacy, la cual sigue anclada a un modelo intensivo en sucursales físicas.

Frente a este esquema, Nu desplegará su modelo exclusivamente digital. La clave de esta estrategia radica en su alta eficiencia operativa impulsada por tecnología y analítica de datos: la entidad proyecta un costo de servicio inferior a 1 dólar mensual por cliente activo. Esta métrica le permitirá ofrecer tasas de interés competitivas y menores comisiones sin depender de masivas campañas de marketing.

Autonomía regulatoria: el fin de la dependencia BaaS

El proceso de consolidación en el mercado estadounidense comenzó el 30 de septiembre de 2025, cuando Nu presentó su solicitud formal ante la OCC. El objetivo era claro: obtener una carta de banco nacional (Nubank, N.A.) para ofrecer depósitos, tarjetas, créditos y custodia de activos digitales bajo un marco federal.

El 28 de enero de 2026, la compañía alcanzó un hito al recibir la aprobación condicional por parte del regulador federal. Al operar con licencia propia, Nu se distancia del modelo Banking-as-a-Service (BaaS) utilizado por numerosos neobancos en EE. UU., ganando control absoluto sobre el diseño de sus productos y su gestión de riesgos. Actualmente, la fintech se encuentra en la fase de organización bancaria, con el compromiso de capitalizar la entidad en 12 meses y abrirla al público en un máximo de 18 meses.

Sinergias con América Latina y nuevos segmentos

El enfoque poblacional de Nu en Norteamérica se dirige hacia inmigrantes, trabajadores informales y comunidades rurales o semiurbanas. Para lograrlo, la compañía se apalanca en su experiencia gestionando a más de 120 millones de clientes en Brasil, México y Colombia.

Además de la inclusión financiera básica, la licencia federal propia abre la puerta a futuras innovaciones transfronterizas, como productos multicurrency e interoperabilidad directa con sus operaciones en Latinoamérica, facilitando ecosistemas de remesas más eficientes.

Desde una perspectiva tecnológica y financiera, la obtención de una carta federal propia es un movimiento estratégico que reduce de forma estructural la fricción y los costos asociados a las integraciones con bancos patrocinadores (BaaS), y le da a Nu control vertical sobre su core bancario. Apalancado en su arquitectura de datos y en un costo de servicio por cliente por debajo de 1 dólar mensual, el modelo digital de Nu mejora drásticamente la ecuación de rentabilidad por usuario, permitiendo absorber el CAC y los costos de mantenimiento incluso en segmentos de bajos ingresos y zonas no metropolitanas, donde las estructuras de costos de la banca tradicional estadounidense difícilmente logran operar de manera rentable.

Fuente: Diario La Republica

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