Durante el iupanaDay 2026, los directivos de Revolut, Mibanco y Movii destacaron que el futuro financiero dejará atrás las interfaces estáticas para adoptar un modelo “agéntico”. La Inteligencia Artificial autónoma se posiciona como el motor indispensable para escalar operaciones, crear nuevos productos y transformar la experiencia de pagos en América Latina y el mundo.
En un escenario donde la digitalización básica ya es la norma, los principales actores del sector financiero buscan la próxima frontera tecnológica. En el reciente encuentro de líderes de la industria celebrado en Lima, Perú, se evidenció una convergencia estratégica clave entre entidades de distinta naturaleza corporativa: un neoadquirente, un banco tradicional enfocado en microfinanzas y un gigante digital global. A pesar de operar en segmentos de mercado y jurisdicciones distintas, las directivas de Movii, Mibanco y Revolut concordaron unánimemente en que los agentes de Inteligencia Artificial (IA) dictarán el futuro de la conversación y la transacción financiera.
Hernando Rubio, CEO de la fintech colombiana Movii, fue categórico al afirmar durante el evento que “el futuro es agentic payments (pagos agénticos)”. Esta declaración subraya una transición fundamental en el ecosistema de pagos digitales: la evolución desde herramientas de consulta impulsadas por modelos de lenguaje grande (LLMs), hacia sistemas autónomos que pueden actuar y ejecutar transacciones en representación directa del usuario.
¿Qué son los Pagos Agénticos y la Inteligencia Artificial Autónoma?
Para comprender la relevancia de este enfoque, es imperativo diferenciar la Inteligencia Artificial Generativa conversacional de la IA Agéntica. Mientras que un chatbot financiero estándar se limita a responder a la pregunta de un cliente sobre el saldo de su cuenta o indicarle dónde encontrar sus estados de cuenta, un “agente” de IA posee la capacidad de razonar, planificar secuencias de acciones y ejecutar flujos de trabajo completos.
En el contexto de los agentic payments, esto significa que un asistente digital podrá, de manera autónoma, negociar fechas de pago, mover fondos entre distintas billeteras para evitar sobregiros, o ejecutar pagos programados a proveedores buscando la ruta transaccional con las comisiones más bajas. El agente actúa como un operador financiero en tiempo real, interactuando directamente con el core bancario mediante interfaces de programación de aplicaciones (APIs) sin requerir confirmación humana para cada paso intermedio.
Estrategias Diferenciadas: De la Inclusión Financiera a la Escala Global
Aunque la tecnología subyacente es la misma, su aplicación estratégica varía drásticamente según el modelo de negocio de cada entidad, reflejando la complejidad del mercado latinoamericano:
- Movii y la Inclusión Financiera en Colombia: Como Sociedad Especializada en Depósitos y Pagos Electrónicos (SEDPE), Movii ha sido un actor fundamental en la bancarización de la población colombiana no atendida por la banca tradicional. La integración de IA agéntica le permite ofrecer una experiencia de “asesoría patrimonial” a usuarios de todos los niveles de ingresos, automatizando el microahorro y simplificando la gestión financiera del día a día.
- Mibanco y el Enfoque en Microfinanzas: Este banco líder en Perú enfrenta el desafío constante de evaluar el riesgo crediticio en segmentos de la economía con alta informalidad. Los agentes de IA tienen el potencial de revolucionar la originación de microcréditos, procesando y analizando datos alternativos de forma autónoma y conversando de forma natural con los microempresarios para estructurar préstamos a medida, todo mientras reducen drásticamente los costos operativos de atención humana.
- Revolut y la Operación Transfronteriza: Para la superapp británica, la IA autónoma representa el vehículo principal para una expansión acelerada sin la necesidad de multiplicar exponencialmente su infraestructura física o fuerza laboral. En su continuo despliegue global y latinoamericano, Revolut utiliza arquitecturas de IA para adaptar instantáneamente sus modelos de cumplimiento regulatorio (compliance), detectar patrones complejos de fraude transfronterizo en tiempo real y brindar soporte ininterrumpido a gran escala.
El Reto de la Integración y la Generación de Valor
La adopción masiva de este modelo de atención no está exenta de obstáculos. Como se debatió en el evento, el simple hecho de procesar un pago con Inteligencia Artificial no es suficiente para retener al usuario. El verdadero desafío para la industria fintech y bancaria radica en proporcionar un valor añadido tangible sobre la base tecnológica. Los clientes no solo esperarán que la tecnología mueva dinero eficientemente, sino que exigirán que la IA agéntica se integre a otros productos, actuando como un gestor proactivo que anticipe liquidez y optimice presupuestos de manera invisible y sin fricciones.
Desde una perspectiva de arquitectura de sistemas, la transición hacia las “finanzas agénticas” requiere que las instituciones dejen atrás los sistemas monolíticos heredados (legacy systems) a favor de arquitecturas componibles basadas en microservicios y nativas de la nube. Los agentes de IA exigen acceso de baja latencia a ecosistemas de Open Finance para operar efectivamente. Además, delegar la ejecución transaccional a agentes autónomos obliga a las organizaciones a redefinir sus perímetros de ciberseguridad corporativa. Esto implica implementar esquemas de autorización continua (modelos Zero Trust), validación criptográfica de transacciones generadas por IA, y controles estrictos para mitigar riesgos emergentes como las inyecciones de comandos (prompt injections) y las alucinaciones algorítmicas, garantizando que el puente entre los LLMs y los rieles de pago convencionales sea impenetrable.
Fuente: iupana