Mientras el sector financiero global acelera hacia la Inteligencia Artificial Generativa, el ecosistema empresarial chileno enfrenta un cuello de botella crítico: la incapacidad de llevar los proyectos piloto a una escala sistémica. ¿Cómo se posiciona la región en esta carrera tecnológica?
En el mundo del Digital Banking y las Fintech, la agilidad no es un lujo, es una condición de supervivencia. Sin embargo, un reciente informe pone sobre la mesa una realidad preocupante para la principal economía de servicios de la región: solo el 3,6% de las empresas en Chile ha logrado escalar exitosamente sus iniciativas tecnológicas con IA.
Este fenómeno, denominado por los expertos como el “purgatorio de los pilotos”, sugiere que, aunque las organizaciones están experimentando con herramientas de vanguardia, muy pocas logran integrar estas soluciones en el núcleo de su modelo de negocio para generar retornos exponenciales.
El diagnóstico: ¿Por qué Chile se queda en el intento?
El análisis de los datos indica que el obstáculo no es la falta de inversión inicial, sino la carencia de una arquitectura de datos sólida y una cultura organizacional flexible. Para las instituciones financieras, esto representa un riesgo operativo: un banco que no escala su IA para la detección de fraudes o la personalización de créditos en tiempo real, está destinado a perder competitividad frente a los neobancos.
Las barreras identificadas son claras:
- Sistemas Legacy: El peso de la infraestructura antigua impide la integración de nuevas soluciones.
- Brecha de Talento: La dificultad para encontrar perfiles que dominen tanto el negocio financiero como la ingeniería de datos.
- Falta de Visión Sistémica: Proyectos que nacen como experimentos aislados en departamentos de innovación, sin el respaldo del C-Suite para su despliegue masivo.
El panorama regional: Brasil y México marcan la pauta
Chile, históricamente líder en adopción tecnológica, empieza a ver cómo otros gigantes regionales avanzan con mayor determinación en términos de escala.
Según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2024, elaborado por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia), si bien Chile lidera en infraestructura y conectividad, la brecha de “implementación productiva” es un desafío compartido, aunque con matices.
- Brasil: Se consolida como el hub de inversión en IA de la región. De acuerdo con datos de la consultora IDC, Brasil concentra cerca del 40% del gasto total en TI de Latinoamérica, con un enfoque agresivo en la industrialización de procesos financieros mediante IA y Open Finance.
- México: Gracias a su cercanía con el mercado estadounidense y su robusto ecosistema Fintech, ha logrado que sus grandes corporaciones aceleren el paso. Según el reporte “Digital First” de McKinsey, las empresas mexicanas que han superado la etapa de piloto reportan incrementos de hasta un 15% en su eficiencia operativa, superando el promedio regional.
¿Qué significa esto para el sector financiero?
La lectura es evidente: el 3,6% de Chile es una señal de alerta. En una industria donde el Open Banking y los pagos interoperables exigen una capacidad de procesamiento masiva, quedarse en el piloto es retroceder.
El desafío para 2024 y 2025 no será “qué tecnología comprar”, sino “cómo escalarla”. Las empresas que logren romper la barrera del 3,6% serán aquellas que dejen de ver la tecnología como un gasto de soporte y comiencen a verla como el motor de su balance financiero.
La transformación digital ya no se mide por el número de aplicaciones lanzadas, sino por el porcentaje de procesos core que operan bajo estas nuevas arquitecturas. El “abismo del escalamiento” es real, y solo quienes inviertan en gobernanza de datos y cambio cultural podrán cruzarlo.
Fuentes: Diario Financiero (DF Lab), Mas Analytics.