La académica comparó la transformación que genera la IA con hitos históricos como el descubrimiento del fuego o la Revolución Industrial, enfatizando que no se trata solo de un cambio tecnológico, sino de una transformación estructural que incidirá en la educación, el trabajo y las organizaciones.
Lo que antes era excepción ahora es estado permanente. El cambio dejó de interrumpir el negocio; se convirtió en el contexto donde el negocio existe.